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TALLER SOBRE BIBLIOTECA ESCOLAR EN OVIEDO
Durante los días 19, 20 y 21 de noviembre del corriente, se celebraron en Oviedo las VII Jornadas de Animación a la Lectura, con el tema de “Bibliotecas escolares. Recursos y materiales”.

Habíamos sido invitados por la organización a dar un taller y, en este caso, los “talleristas” éramos tres personas: dos madres, Nati y Fina y un maestro,Mariano. Titulamos el taller: “Biblioteca escolar. Un puente entre la palabray la mente” y allí nos presentamos con una maletita de materiales escritos e ilustrados y dos grandes cajas, enviadas previamente por recadero, con otros materiales de mucho interés.
Debíamos realizar tres veces el taller: viernes por la mañana, viernes por la tarde y sábado por la mañana; tres horas seguidas para cada uno de ellos. En contra de lo que podría parecer, un tiempo escaso que suele dar para presentar muchas cosas, pero no poder profundizar más que en unas pocas.
El taller se iniciaba con una presentación en PowerPoint para centrar el tiempo del que venimos y la situación en la que nos encontramos… Continuaba con la descripción del protocolo que seguimos para realizar dos actividades de dinamización cultural al año, partiendo de la biblioteca escolar, e iba mostrando materiales impresos o electrónicos que confirmaran y certificaran lo que estábamos diciendo.
Mostrar, explicar y colocar en las manos de las personas asistentes, para promover el contagio: libros plegables y desplegables (de tamaño cuartilla, de tamaña folio y estrechos, de tamaño folio sin doblar…); álbumes de cromos o pósteres para completar en el desarrollo de algunas actividades; libros con los que habíamos finalizado algunas de las actuaciones y que llegaban a todas las familias como recordatorio, resumen y con expresa invitación a ser leídos; publicaciones monográficas que recopilaban folklore oral infantil; repertorios alfabéticos para trabajar la búsqueda documental; varios ejemplares del boletín Bibliotelandia que recoge la memoria de todo lo que se gesta en la B.E. o se genera a partir de la misma; libritos construidos a partir de la lectura de un libro y el intercambio de opiniones con el autor o autora del mismo con quien nos habíamos puesto en contacto a través del correo electrónico o del blog… Todo ello, aderezado con las palabras que deben ser el hilo conductor de todo lo que se muestra, se explica y se justifica.
Consumido ese tiempo, Fina y Nati (las dos madres) contaron a los presentes cómo y desde cuándo colaboraban activamente con la biblioteca escolar; qué pasó por su cabeza cuando dieron ese paso; qué razones consideran aún válidas para hacer ese esfuerzo; cómo ha sido la trayectoria de este grupo, después de siete años de funcionamiento; la importancia de que uno o varios maestros y maestras apoyen decididamente su trabajo; el gran valor que tiene el hecho de que los miércoles, de tres a cinco de la tarde, tengan reservada la biblioteca para poder reunirse allí; hablaron también del gran trabajo que hacen las madres que ornamentan la biblioteca para darle un toque personal en cada actividad y mostraron la página web nueva http://www.madrescuentacuentos.com/ en la que van colocando los diferentes capítulos de su ya importante trayectoria. Mostraron algunos materiales que habían traído, que ellas mismas dibujan, pintan, visten, etc., como soportes necesarios para contar los libros, siempre dentro de la biblioteca, y contaron varios cuentos al profesorado asistente. Contestaron todas las dudas que el profesorado planteaba y ya en la fase final del taller, mostrábamos unas fotografías que habíamos hecho el día anterior (miércoles, 18 de noviembre) en la biblioteca, en la que diez madres estuvieron trabajando para dejarla casi lista, con el tema de “animales salvajes”; unas fotos que mostraban un lugar de encuentro y de trabajo, en el que nadie posaba, simplemente era sorprendida haciendo una tarea: una arrodillada en el suelo pintada, otra también sentada en el suelo recortando una silueta; dos o tres colgando una enorme serpiente enroscada en una cuerda; otras colocando animales de peluche en los huecos de las ventanas… Al final, recogíamos los aplausos que nos dedicaron siempre y nos íbamos de la sala algo cansados, pero muy contentos. En todas las sesiones hubo quien se quedó un rato al final para tomar una dirección, dedicarnos unas amables palabras, reconocer las muchas ideas nuevas con las que se iban a casa, felicitarnos, ofrecernos su dirección de contacto, etc.

Lo cierto es que fue una experiencia significativa y, probablemente, inolvidable, pues no es nada frecuente que las madres participen en sesiones formativas del profesorado y eso es lo que ocurrió en la capital de Asturias. Sabemos, por las valoraciones de las jornadas, que nuestro taller recibió muchos elogios y fue muy bien valorado, lo que nos da mucha tranquilidad y nos produce una honda satisfacción.
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